Las oportunidades y los desafíos de las microdonaciones desde la perspectiva de la Fundación Lealtad
Con la llegada de las tecnologías de la información y comunicación, nuevas formas de recaudar fondos como el fundraising online que presentamos en un post anterior han surgido. Intrigados por entender mejor el reto de las microdonaciones en España, nos dirigimos a la Fundación Lealtad cuyo labor consiste en proporcionar informaciones sobre las ONGD - analizando su transparencia y buenas prácticas - para ayudar a los ciudadanos o cualquier entidad a decidir con qué ONG colaborar. Y tras la solicitud que les enviamos de comunicarnos su visión sobre esa herramienta y nueva forma de fomentar la solidaridad, tuvimos la suerte de conocer más en profundidad la perspectiva de esa Fundación que compartimos a continuación con vosotros.
En primer lugar, no cabe duda para la Directora General de la Fundación, Patricia de Roda, que las microdonaciones están "abriendo nuevos canales de comunicación con los donantes (actuales y potenciales)". Subraya que esa nueva forma de fomentar la solidaridad es un fenómeno positivo en la medida en que "la diversificación" de fuentes de financiación es todavía "una asignatura pendiente" para muchas ONG españolas debido a su "fuerte dependencia de los fondos públicos". Y consta, además, que el grueso de los fondos privados se han ido concentrándose "en un número reducido de organizaciones" que han apostado por "poner en marcha una estrategia de captación de fondos privados para contar con una base social sólida que les aporte estabilidad e independencia".
La Directora destaca igualmente que los valores añadidos de las nuevas tecnologías radican en su capacidad a reducir el "gran desconocimiento entre los ciudadanos sobre la realidad y el trabajo de las ONG" por su capacidad a proveer "información actualizada" y a establecer "nuevos canales de diálogo para responder más ágilmente a las consultas de los donantes, facilitando su implicación a través de la participación en campañas online, etc.". De esta forma, el fundraising online puede participar a "acercar el trabajo de las ONG a los ciudadanos a través de proyectos concretos", como a "vincular los ciudadanos a una causa" y a contribuir a un mejor conocimiento de "la labor de la ONG por un mayor número de ciudadanos" sin que eso conlleve "una alta inversión en publicidad".
No obstante, Patricia de Roda subraya que "por sí solas" es muy poco probable que las microdonaciones aporten cambios significantes en términos de montos disponibles "en los presupuestos de las ONG". Sería más bien una herramienta interesante a la hora de fidelizar a los socios "con acciones posteriores". Otra advertencia que la Directora de la Fundación formula respecto a las microdonaciones radica en saber si esa nueva forma de recaudar fondos está ayudando "a donar responsablemente", es decir, si participa a otorgar las informaciones necesarias para saber qué ONG "está detrás” de cada acción, o microproyecto que esté utilizando esa herramienta. Dicho de otro modo, la Fundación Lealtad quiere plantear el reto de comunicar informaciones adecuadas a los ciudadanos para que puedan decidir, con conocimiento de causa, sobre qué proyecto apoyar.
Según ella, "la donación responsable" consiste para las ONG a comunicar "más intensamente con la sociedad", a rendir cuentas sobre sus actividades y, al final y al cabo, a contribuir "a generar un vínculo más fuerte entre el donante y la ONG". Un desafío al que se compromete la Fundación Lealtad que "ofrece información independiente, gratuita y actualizada sobre más de 150 ONG españolas". De tal forma que su página web como la de la Guia de la Transparencia y las Buenas Prácticas de las ONG constituyen un complemento muy relevante para las iniciativas de desarrollo financiadas por las microdonaciones. Añade que resultan muy útiles a la hora de compartir informaciones y que pueden "actuar como prescriptores para que otros colaboren con estas mismas causas".
Otros desafíos recalcados respecto al desarrollo de las microdonaciones por la directora es la necesidad de dotarlas de suficientes medios para poder gestionar las "muchas pequeñas aportaciones" y facilitar el "seguimiento de estos fondos" como "el envío posterior de información al donante justificando el destino de su aportación". Y por último, las microdonaciones deben contar con un sistema seguro a la hora de entregar "los datos bancarios en Internet" e implementar "la ley de protección de datos personales para el tratamiento de los datos facilitados por sus donantes".

