Al frente de Fundación Secretariado Gitano está Sara Giménez, directora general de la entidad.
Jurista de formación y con una trayectoria vinculada a la defensa de derechos. Su vinculación con la causa que representa aporta una mirada a los retos que afronta la comunidad gitana, especialmente en cuestiones como la educación, el empleo o la igualdad de género.
Pregunta. En abril se celebró el Día Internacional del Pueblo Gitano y 2025 fue el Año del Pueblo Gitano ¿Qué significado tienen estas efemerides y qué avances destacarías en los últimos años en términos de inclusión y reconocimiento?
Respuesta. 2025 fue un año muy relevante para el pueblo gitano y para nuestra organización. Tuvo un valor que trasciende lo meramente conmemorativo, ya que supuso una oportunidad para el reconocimiento institucional, la visibilización social y la puesta en valor de una historia dura pero que forma parte inseparable de la identidad española. Su Majestad el Rey fue padrino de honor de esta celebración, el consejo de ministros aprobó una declaración institucional reconociendo la contribución que los gitanos hemos hecho a lo largo de estos siglos de convivencia, se organizaron distintos actos institucionales incluyendo uno el día 8 de abril, día Internacional del Pueblo Gitano en el Congreso con la presencia de los Reyes y un acto de cierre muy emotivo este mes de febrero en Moncloa.
El 600 aniversario nos permitió combatir estereotipos y prejuicios todavía presentes, mostrando la riqueza cultural y la contribución del pueblo gitano a lo largo de los siglos y también nos ha abierto una ventana de oportunidad, todo este reconocimiento no puede quedarse sólo en algo simbólico, es el momento de reclamar una Ley, un marco normativo que garantice y proteja los derechos de las personas gitanas. La historia ha venido marcada por la publicación de más de 200 pragmáticas antigitanas, creemos que es el momento dotar al ordenamiento jurídico de una norma que proteja, ampare y reconozca al pueblo gitano. Es una cuestión de justicia.
Desafortunadamente al pueblo gitano nos atraviesan grandes brechas de desigualdad estructural que provocan que una gran parte de los gitanos y las gitanas vivamos en los márgenes. Por señalar algunos datos, la tasa de paro es tres veces superior a la de la población general; el 86% de las personas gitanas están en situación de pobreza; la tasa de pobreza infantil asciende al 89%; la tasa de fracaso escolar es del 62,8% (frente al 4% de la población general); y el 77% de la población que vive en asentamientos chabolistas o infraviviendas es gitana.
Existen otros grupos de población que enfrentan realidades complejas y muy específicas como las mujeres, las personas con discapacidad o el colectivo LGTBI y que ya cuentan con marcos específicos de protección, lo que es para nosotros una buena referencia.
Creo firmemente que la educación es la llave para el progreso del pueblo gitano”
P. Desde Fundación Secretariado Gitano trabajáis en ámbitos clave como el empleo, la educación, la inclusión social y la lucha contra la discriminación. ¿Cuáles son hoy los principales retos y también los avances que estáis viendo en estas áreas?
R. En la anterior pregunta ya arrojábamos algunos datos que confirman las grandes brechas de desigualdad del pueblo gitano. Sin embargo, es importante mencionar que ha habido avances y especialmente lo veo en el acceso al mercado de trabajo, es uno de los ámbitos más transformadores, sin duda. Tener un empleo al final te facilita tener mayor autonomía y en los últimos 25 años he visto un gran cambio social tanto para las personas gitanas como en para el sector empresarial y quiero pensar que desde la FSG hemos tenido algo que ver. Somos una organización pragmática muy orientada a resultados. Para ello teníamos claro que era necesario hacer una intervención de calidad, fuimos pioneros utilizar fondos europeos para poner en marcha proyectos que impactaran de verdad en las personas gitanas.
Desde el año 2000 trabajamos con el programa Acceder, que persigue la incorporación al mercado laboral del pueblo gitano por cuenta ajena. Anualmente colaboran con nosotros 4.000 empresas y desde que lo pusimos en marcha casi 200.000 personas gitanas han participado en el programa, ha sido un programa especialmente transformador para las mujeres gitanas los y jóvenes.
Precisamente porque somos pragmáticos tengo muy claro que al igual que el empleo es un ámbito que transforma también lo es la educación y ahí sí seguimos teniendo un reto pendiente. Aún el 64% de los chicos y chicas no sacan el título de la ESO, lo que les impide luego acceder a mayores oportunidades en el mercado laboral, este lamentable dato condiciona la vida de la nueva generación de jóvenes gitanos y gitanas. Precisamente por esto, otro de nuestros programas de referencia es el programa Promociona, trabajamos anualmente con casi 5.000 alumnos y alumnas en distintos programas educativos acompañándoles, a ellos y a sus familias. Creo firmemente que la educación es la llave para el progreso del pueblo gitano. Por ello vamos a seguir exigiendo a nuestras administraciones una mayor implicación y continuaremos sensibilizando las familias gitanas para que se vea con claridad que la educación es la llave de nuestro futuro
Cada vez veo a más mujeres gitanas ocupando espacios de relevancia, algo muy necesario y en lo que tenemos que avanzar"
P. Como mujer gitana al frente de una organización como la Fundación Secretariado Gitano, ¿qué mirada crees que aportas a los retos actuales de la comunidad?
R. Mi primer pensamiento en torno a esta pregunta creo que tiene mucho que ver con la realidad que vivimos las mujeres gitanas. Una mujer gitana puede llegar donde quiera ahora bien soy consciente de que tenemos múltiples barreras para conseguirlo… Estamos expuestas a lo que se conoce como situaciones de discriminación interseccional, nos afecta nuestra condición de mujeres como por nuestra pertenencia étnica, lo que dificulta acceder a mayores oportunidades.
Sin embargo, cada vez veo a más mujeres gitanas ocupando espacios de relevancia, algo muy necesario y en lo que tenemos que avanzar. La promoción de la mujer gitana no solo beneficia a nivel individual, sino que impulsa cambios en todo el pueblo gitano. Vengo de una familia de vendedores ambulantes y sé lo que cuestan las cosas, pero yo decidí elegir un camino diferente y veo que otras mujeres gitanas también lo están haciendo. Dirigir una entidad con la FSG es una gran responsabilidad y un orgullo, un reto en el que ser gitana me suma… Me rodeo de un buen equipo de profesionales y el modelo intercultural es nuestra seña de identidad.
El avance del pueblo gitano no es algo que beneficie solo a las personas gitanas, sino también a toda la sociedad. Es el mensaje que intento trasmitir. Y en este sentido también me siento muy acompañada, cada vez sumamos más aliados a esta causa de la lucha por los derechos del pueblo gitano algo que para mi es esencial para avanzar hacia una sociedad más justa y cohesionada.
La Reina Letizia conoce la realidad de las mujeres gitanas
En línea con esa defensa de la igualdad y la inclusión que impulsa la Fundación Secretariado Gitano, el pasado 30 de abril Reina Letizia visitó la sede de la entidad para conocer de primera mano la realidad de las mujeres gitanas.
Durante el encuentro mantuvo un diálogo bajo el título “Retos en el camino hacia la Igualdad” junto a diferentes participantes y profesionales de la organización, entre ellas Sara Giménez, directora general de la Fundación.
El avance del pueblo gitano no beneficia solo a las personas gitanas, sino también a toda la sociedad”
P. ¿Crees que la imagen que tiene la sociedad sobre la comunidad gitana sigue estando marcada por estereotipos? ¿Qué haría falta para cambiarla?
El pasado diciembre presentamos nuestro Barómetro de Imagen Social sobre el Pueblo Gitano y las conclusiones no me sorprendieron en absoluto. Este barómetro confirma que el antigitanismo se extiende de forma transversal por todo el espectro ideológico. Las personas encuestadas reconocen la discriminación que sufre la comunidad gitana, pero también expresan hacia ella uno de los niveles más bajos de simpatía. Los datos también muestran un profundo desconocimiento sobre la historia y la cultura gitanas: un 70,3% afirma saber poco sobre ellas. Persisten imágenes limitadas centradas en la música y el flamenco, mientras apenas se asocia a personas gitanas con la ciencia, la empresa o los altos cargos en las instituciones.
Las mujeres gitanas tampoco salimos muy beneficiadas, seguimos siendo percibidas con un perfil muy poco diverso. Al final todos estos prejuicios se traducen a actitudes discriminatorias. Todavía hoy sucede que te persigan en un supermercado por “parecer” gitana o que no te quieran alquilar una vivienda al ver tu apariencia o tus apellidos.
Cambiar esta realidad no es fácil, se necesita mucha convivencia entre personas gitanas y no gitanas para derribar esos prejuicios. El pueblo gitano es diverso y heterogéneo y es también una realidad que intentamos mostrar día a día con el trabajo que hacemos.
P. ¿Cómo afectan las percepciones sociales a las oportunidades de la comunidad gitana y qué está haciendo Fundación Secretariado Gitano para avanzar en igualdad y combatir la discriminación?
La labor de la Fundación Secretariado Gitano en materia de igualdad de trato y no discriminación se centra en defender los derechos de las personas gitanas a través de varias vías, por un lado, atendemos y acompañamos a las víctimas de discriminación ofreciendo apoyo jurídico y denunciando casos. Ese acompañamiento es clave.
Además, intentamos evidenciar la discriminación, aportar datos que visibilizan el racismo antigitano nos permita influir de alguna manera en las políticas públicas. Desde hace más de 20 años publicamos nuestro informe anual sobre Discriminación y Comunidad Gitana, en el que recogemos aquellos ámbitos en los que mayor discriminación sufren las personas gitanas.
Trabajamos también toda una pata de incidencia política, impulsamos cambios legislativos como la ley de igualdad de Trato y la reforma del Código Penal con la inclusión del antigitanismo como un agravante. un hito bastante reciente. Lo recuerdo además con bastante cariño porque fue algo que se aprobó en mi etapa de diputada, una Ley por la que las entidades de la sociedad civil ya venían luchando hace mucho tiempo.
Finalmente creo que es importante mencionar que hacemos muchísima sensibilización y formación a agentes clave que nos ayuden y acompañen en la lucha contra la discriminación. Campañas, sesiones de trabajo… todo lo que que suponga para las personas gitanas un apoyo en la garantía de sus derechos.
El sello Dona con Confianza se traduce en una mayor confianza por parte de donantes y socios, refuerza nuestra credibilidad ante la sociedad y las instituciones"
P. Como ONG Acreditada por Fundación Lealtad, ¿hasta qué punto herramientas como el sello Dona con Confianza ayudan a reforzar la confianza en las organizaciones?
La transparencia es uno de los principios fundamentales por los que se rige la FSG y, en este sentido, mostramos públicamente las actuaciones que desarrollamos y promovemos el conocimiento público de nuestros resultados, recursos económicos invertidos y procedencia de los mismos y además el Sello de Fundación Lealtad supone para una ONG como la nuestra ese reconocimiento de transparencia y buenas prácticas, ya que certifica que cumplimos una serie de principios relacionados con la gestión económica, la rendición de cuentas y el buen gobierno. Al final esto se traduce en una mayor confianza por parte de donantes y socios, refuerza nuestra credibilidad ante la sociedad y las instituciones.





