La inmigración está periódicamente en el centro del debate público. Más allá de las cifras de llegadas, los datos reflejan un cambio estructural en España: a 1 de enero de 2026, el país supera los 49,5 millones de habitantes y, por primera vez, más de 10 millones han nacido en el extranjero, según el Instituto Nacional de Estadística. En este contexto, la migración no solo responde a crisis puntuales, sino que se consolida como un factor clave en el crecimiento demográfico y social del país. Al mismo tiempo, las cifras de llegadas irregulares apuntan a una evolución reciente en las dinámicas migratorias: entre el 1 de enero y el 28 de febrero de 2026 llegaron 4.520 personas por vía marítima y terrestre, frente a 9.141 en el mismo periodo del año anterior, lo que supone una caída de alrededor del 50%, según datos provisionales del Ministerio del Interior. Este descenso, vinculado en gran parte a la reducción de la ruta canaria y al aumento relativo de las entradas terrestres en Ceuta y Melilla, refleja un escenario cambiante y complejo en la gestión de las migraciones.
En este contexto cambiante y complejo, miles de personas emprenden rutas peligrosas dejando atrás sus hogares, familias y raíces. Huyen de la violencia, la pobreza extrema o la persecución, con la esperanza de encontrar seguridad y dignidad al otro lado de una frontera. Pero el camino de la migración, lejos de ser una línea recta hacia una vida mejor, suele estar marcado por la incertidumbre, la vulnerabilidad y, en muchos casos, el silencio.
En medio de esta realidad, las ONG juegan un papel esencial como primera línea de apoyo y protección para quienes llegan con las heridas –visibles e invisibles– de un viaje que nunca debería ser tan arriesgado. Queremos visibilizar con este artículo esa labor comprometida, humana y constante que muchas organizaciones realizan, muchas veces lejos del foco mediático, pero con un impacto profundo en las vidas de quienes más lo necesitan.
Fundación EMET: acogida y protección con enfoque en mujeres e infancia
Desde su centro en Córdoba, Fundación EMET desarrolla el Programa ÖDOS, una iniciativa dirigida a mujeres embarazadas y/o con menores a su cargo que llegan por vía irregular, en muchos casos atravesando el archipiélago canario. Su enfoque es integral: incluye atención jurídica, psicosocial, sanitaria y educativa, con especial atención a la infancia y la prevención de la trata.
Las mujeres que llegan al centro suelen haber vivido situaciones extremas. Algunas han dado a luz durante el trayecto migratorio y sus hijos no cuentan con documentación básica, lo que agrava su vulnerabilidad. Además del acompañamiento individualizado, ÖDOS también trabaja en red con otras organizaciones, consulados e instituciones públicas para garantizar una respuesta coordinada
“Gracias al apoyo y las donaciones que recibimos, cientos de mujeres han podido empezar de nuevo, lejos de la trata y la explotación. Sus hijos hoy tienen identidad, acceso a derechos y, sobre todo, un futuro digno”, comentan desde la Fundación EMET
ACNUR: protección internacional frente al desplazamiento forzado
Por otro lado, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, juega un papel clave en la gestión de las crisis migratorias a nivel global. Su labor se centra en garantizar que las personas desplazadas forzosamente —refugiados, solicitantes de asilo, desplazados internos y apátridas— tengan acceso a protección internacional, asistencia básica (como albergue, alimentos, agua y atención médica) y servicios esenciales.
Además, promueven soluciones duraderas: integración local, retorno voluntario cuando las condiciones lo permiten o reasentamiento en terceros países. Su experiencia en emergencias humanitarias les permite actuar de forma rápida en contextos de guerra, persecución o desastres naturales. Al mismo tiempo, ACNUR trabaja en coordinación con gobiernos, ONG y otros actores para fortalecer marcos legales, combatir la discriminación y promover vías legales y seguras para las personas que necesitan protección.
Uno de los grandes retos que enfrentan es la financiación: al depender de fondos voluntarios, su capacidad de respuesta puede verse limitada en un momento en el que las necesidades humanitarias se multiplican. A esto se suma el impacto del cambio climático y el aumento de actitudes hostiles hacia las personas refugiadas en muchos contextos.
“Sin el apoyo de la sociedad civil y los donantes no podríamos proteger a quienes lo han perdido todo. Su solidaridad salva vidas y es la base de cualquier solución duradera”, afirma Edelmira Campos, responsable de Relaciones Externas de ACNUR/UNHCR en España.
Abordar las causas de raíz: desarrollo en origen
En el contexto de las crisis migratorias, también es clave trabajar en las causas estructurales que obligan a miles de personas a abandonar sus países. La falta de oportunidades económicas, el desempleo juvenil, la desigualdad o la inseguridad alimentaria son factores que empujan a migrar. Por eso, muchas organizaciones trabajan en proyectos de desarrollo socioeconómico en origen, promoviendo el acceso a educación, empleo digno y fortalecimiento comunitario como vía para ofrecer alternativas sostenibles y reducir la necesidad de migrar forzosamente.
Este abordaje integral de la migración —desde la atención a quienes llegan hasta el trabajo en los países de origen— pone de relieve la diversidad de enfoques y especializaciones dentro del Tercer Sector. Identificar qué organizaciones están actuando en cada etapa del proceso migratorio y conocer cómo gestionan sus recursos es clave para canalizar el apoyo ciudadano de forma efectiva y con impacto.
¿Quieres colaborar con una ONG que trabaja en migración?
Desde Fundación Lealtad ponemos a disposición de la ciudadanía el Buscador de ONG, una herramienta gratuita que permite encontrar organizaciones sociales que cumplen con principios de transparencia y buenas prácticas. Allí puedes consultar qué entidades trabajan en migración, qué proyectos desarrollan y cómo puedes apoyar su labor de forma informada y segura.





